Claves para conducir en rutas de la cordillera
Recomendaciones para unas vacaciones seguras

Claves para conducir en rutas de la cordillera

Las rutas cordilleranas son transitadas en época de verano por turistas provenientes de diversos puntos, muchos de ellos sin experiencia en conducción en caminos sinuosos, de ripio, o caminos de una sola mano. Aquí una serie de recomendaciones desde el equipo de Radiotránsito para un viaje más seguro y sin contratiempos.
18/02/2018

Luces bajas encendidas

Sí, parece una obviedad, pero es habitual ver en caminos de la cordillera patagónica cómo circulan autos particulares sin las luces bajas encendidas. Las luces, aun de día, sirven para "avisar" a la distancia de la presencia del automóvil. En caminos de ripio o tierra se produce habitualmente gran cantidad de polvo en suspensión por el paso de los vehículos. Allí también las luces encendidas son clave para marcar la presencia del auto ante quienes circulan en sentido contrario.

 

Conducción en ripio

Conducir un vehículo en rutas de ripio requiere de mayor cuidado al del asfalto. La recomendación general es llevar el auto a una marcha menor a la habitual, pero con velocidad constante, aun cuando el motor vaya algo exigido en revoluciones. Un ejemplo, circular en tercera velocidad pero sosteniendo el ritmo entre 60 y 80 km/h.

Es normal que se formen montículos de ripio al medio de la huella por el paso de los vehículos. Conviene mantener el auto en esa huella, evitando pasar por sobre el montículo reiteradas veces salvo para, por ejemplo, facilitar el paso de un auto que viene de frente o en sectores deteriorados. 

Es habitual encontrarse con tramos de "serrucho" en caminos de ripio. Paciencia y a mantener la calma. Están quienes recomiendan una velocidad constante y quienes deciden ir a baja velocidad para evitar dañar el auto. Si no conoce el camino por el que circula, conviene la segunda opción, aunque el viaje demore más de lo habitual.

 

Subidas y bajadas

Las rutas cordilleranas se caracterizan por contener curvas, contracurvas, pendientes y subidas, muchas veces en tramos muy cortos. Conviene subir una pendiente en un cambio bajo, por ejemplo segunda. Aun en rutas de ripio, es fundamental mantener la mano de circulación ya que no se sabe quien viene del otro lado y el choque es inevitable. Si se encuentra con curvas "ciegas" también conviene tocar bocina para avisar ante la posibilidad de que haya a la salida de esa curva un automóvil detenido, o un peatón sobre la ruta.

 

Velocidad

Este punto se relaciona con todos los demás. Se advierte en época veraniega la llegada a la cordillera de turistas provenientes de grandes urbes, donde la premisa es llegar a tiempo. Aquí la premisa debería ser olvidarse del reloj por unos días. Generar un viaje más relajado, respetando límites de velocidad, disfrutando del viaje como parte de las vacaciones y no como un "medio para". Se ganará en disfrute y, aunque no lo crea, en seguridad vial.

 

Distancia entre vehículos

Es común ver circular vehículos cuyos ocupantes son grupos de viajeros, familiares o amigos, yendo uno tras otro a corta distancia. Ese tándem debe respetar las distancias recomendadas para circular en cordillera. Se recomienda, a la distancia habitual para una ruta, agregarle unos segundos más de tiempo-distancia entre cada vehículo. Un frenado inesperado por, por ejemplo, un animal que se cruza, puede generar un siniestro. Se agrega acá el hecho de que si el camino no está pavimentado se genera habitualmente gran cantidad de polvo, dificultando la visión.

 

Frenos y luces

Si bien esta recomendación se cae de maduro, nunca está de más. Antes de iniciar el viaje, conviene chequear el correcto funcionamiento del sistema de frenos, y el de luces. Cuando hablamos de luces, decimos chequear TODAS las luces del vehículo. Esto incluye las luces de baliza, tanto delanteras como traseras, e incluso la de tercer stop. En cada tramo del viaje, procurar despejar las ópticas de polvo, mosquitos o cualquier otro elemento que pueda disminuir la luminosidad de cada faro.

Si hablamos de frenos, además del chequeo previo al viaje, conviene hacer un testeo cada tanto, sobre todo después de haber transitado caminos sinuosos y donde la exigencia sobre los frenos haya sido mayor a la habitual.

 

Animales sueltos

Es habitual en rutas de cordillera encontrarse con animales sueltos. Tanto animales silvestres como zorros, liebres, por qué no ciervos, hasta animales de la ganadería local como vacas o arreos de ovejas y chivos. Frente a esto es fundamental viajar concentrado, respetando velocidades máximas, procurando precaución ante estos imprevistos. La reacción de los animales no es igual para todos, por lo que conviene frenar y circular a paso lento. Por caso, la reacción de un caballo es impredecible y no es igual a la de vacas o chivos.

 

Viajar de noche

Como se verá, todos estos tips se relacionan entre sí. En este caso, la recomendación es la de no viajar de noche. Así, simple y sencillo. Se sabe de casos de turistas que parten una tarde desde, digamos, la ciudad autónoma de Buenos Aires, circulan por las rutas bonaerenses de día, los sorprende la noche y siguen ya por, por ejemplo, la ruta del Desierto, en plena madrugada. Con el cansancio a cuestas, siguen el viaje con el nuevo día, que los encuentra en rutas de la estepa o precordillera patagónica neuquina o rionegrina rumbo a la cordillera. Es decir, 12 a 16 horas después, con la fatiga a cuestas tras tantas horas de conducción, se encontrarán con rutas más complejas para circular, con subidas, curvas y contracurvas, puentes, sin mencionar situaciones meteorológicas como hielo, lluvia o viento. Es decir, ese conductor llegará a los tramos más complejos de su recorrido con la menor capacidad de reacción, aumentando así el riesgo de sufrir un siniestro.

 

Descanso adecuado

Conducir requiere estar con todos los sentidos en alerta. Aun en vacaciones. Por eso la recomendación general es conducir descansado, durmiendo previamente lo suficiente, deteniéndose cada 200 kilómetros recorridos o dos horas de viaje, lo que ocurra primero. Detenerse para descansar implica bajarse del auto, caminar aunque sea unos pasos, estirar el cuerpo, abrir ventanillas del auto para que se genere un recambio del aire.

  

Villa Pehuenia, Neuquén, Argentina
Ubicación